gustos antes que disgustos

me gusta esta Pareja de amantes, de Egon Schiele;

las piscinas vacías; las dislocaciones de tiempo y espacio de Magritte; todos los senderos que se bifurcan; asociar a cada persona con una canción; la satisfacción de comprobar que el río sonaba porque agua llevaba; los carteles de circo antiguo; las máscaras y lo que simbolizan los bailes de máscaras; un “NO” a tiempo; el olor de la piel de las personas a las que quieres; caer en la tentación; inventar la vida de las personas anónimas con las que me cruzo por la calle; las cajas oblongas; pensarme en otras dimensiones; sentir que elijo; descubrir a las personas poco a poco; lo gratificante que es escuchar música clásica desde la inocencia de los “no-entendidos”; el malibú con piña; que me sorprendan con pequeños detalles –cuanto más pequeños mejor–; llorar las penas hacia dentro; el encuentro con los libros; las marionetas; las máquinas de Pinball; la mezcla entre lo bello y lo siniestro; los sueños lúcidos y los sueños descontrolados; las tragedias griegas; los espejos; las puertas más que las ventanas; los abrazos; el olor a naftalina; de todos los sentidos el tacto; llorar de alegría; las tiendas de antigüedades; dormir con la ropa del chico con el que quiero dormir; los muñecos viejos y rotos; los relojes; la naturaleza cíclica de todas las cosas; la ilusión de la inmortalidad; la comida de mi madre; la música de mi padre; mi perro cuando se despierta; merendar; la dirección en la que fluyen los ríos; la ficción cuando supera la realidad; el carrusel como fetiche de la infancia; las películas de la mafia; los comienzos de las canciones de jazz; la soledad elegida; la risa compartida; las asimetrías; los búhos y las serpientes; los tiovivos; las cicatrices; la crueldad de Palahniuk; las ruinas y el descaro con el que permanecen frente al paso del tiempo; los paraísos prohibidos; El Jardín de las Delicias de El Bosco; las islas de Bioy; los momentos mágicos; las personas mágicas; los cruces del azar; la turbación y la calma de los cuadros de Hopper; la languidez de Modigliani y el exceso de Botero; la anarquía de los dadaístas; los trazos de Schiele; Jung mucho más que Freud; los trenes; la tormenta interior cada vez que leo a Hesse; las gárgolas; la hiperrealidad de Lorca Dicorcia; los laberintos; los insectos prisioneros en ámbar de Vonnegut; el efecto mariposa; los mundos paralelos; la pureza de los sioux; el misterio de las paradojas; los viajes en el tiempo; los lugares abandonados; las flores del mal; que los caminos paralelos se crucen; las puntillas y los encajes; las ilusiones infinitas de Escher; pensar lo que les diré a mis hijos; decir a los demás lo que me hacen sentir…

Me gusta cuando los deseos invaden a los motivos; cuando las ganas son tan grandes que no necesitan razones…

–Luka–

3 comentarios:

Domadora de Elefantes dijo...

El Jardín de las Delicias de El Bosco es un buen lugar de encuentro. De todas las cosas que te gustan (con algunas coincido y con otras no), esta es, para mí, la indiscutible.
Me gusta tu blog. Lo tendré en cuenta. Un beso.

Lobo. dijo...

Hola, Julia:

Soy prácticamente nuevo dentro del vecindario de Blogger y, buscando por curiosidad mi página entre los resultados de Google, atrajo mi atención la tuya.

Huelga decir que quedé gratamente impresionado por varias razones -tal vez algún día descubras un par de ellas- pero, por sobre todo, por el estilo que le imprimes a tus textos.

No encontré ningún enlace para comunicarme contigo por otra vía y te presento mis disculpas por dejar este comentario tan fuera de tópico en uno de tus post.

Me retiro contento de haberte visitado y, aunque no soy proclive a hacer promesas, me daré una que otra vuelta por tu espacio cada que tenga oportunidad y siempre y cuando no tengas inconvenientes en ello.

Ciao.

Helene Hanff dijo...

una de las cosas que me gustan e mí eres tú