El asesino amenazado

The Threatened Murderer, René Magritte

De la misma manera que lo otro no era una pipa, esto sí parece un asesinato. Recuerdo estar en el MOMA (Nueva York, Marzo de 2006) mirando este cuadro y sentir mis pies anclados al suelo, sin poder quitar la vista de la escena. Incluso llegas a sentirte cómplice y quieres amenazar tu también. Me gustaba pensar que además de los hombres de los lados yo sabía lo que estaba a punto de pasar.

Siempre he pensado en la magia de estar tan íntimamente cerca de un lienzo que casi puedes sentir el momento en que ese artista estuvo una vez pintando sobre él. Su mano, hace muchísimos años, recorría la superficie que a punto estás tú ahora de tocar con tus ojos. De repente, y es sólo un instante, ha muerto el tiempo que os separa (a ti observando y a ese artista pintando). No pasa lo mismo con los libros, nunca vas a leer un manuscrito original de Borges a menos que esté en algún museo; leerás sus palabras pero en una edición ya muy lejana a la de su puño y letra o máquina de escribir. Los cuadros tienen la magia de hacerte creer que no existe el tiempo.

Si no fuera porque el libro fue publicado casi un siglo antes de que Magritte pintara este asesino amenazado, bien podría pensarse que se trata Del asesinato considerado como una de las Bellas Artes de Thomas De Quincey, del que, a pesar de no haberlo leído, recuerdo la cita más famosa:

"Uno empieza por permitirse un asesinato, pronto no le dará importancia al robar, del robo pasa a la bebida y a la inobservancia del día del Señor, y se acaba por faltar a la buena educación y por dejar las cosas para el día siguiente."
(Thomas De Quincey, Del asesinato considerado como una de las Bellas Artes)


luka

1 comentario:

Anónimo dijo...

que bien escribes vida mía.
xeli