«cuando todos los gatos son grises…»


¿Y si los actuales gobernantes del mundo son realmente los futuros viajeros en el tiempo que visitan el pasado y, sabiendo lo que va a suceder, cambian el rumbo a su antojo? ¿Y si el Tiempo no es más que otro de esos sistemas opacos e incuestionables que nos han impuesto y en realidad es algo tan prefabricado como la invención de la moneda o las grandes mentiras que propagan las grandes religiones?

"En el seno de la espiritualidad oriental o asiática existe la idea de que solamente el ego de un individuo lo ata al mundo tempora, que es donde experimentamos la realidad física y el tiempo. De acuerdo con esta idea, los seres iluminados reconocen esa limitación autoimpuesta y ese apego al mundo inmediato, y pueden elegir liberar sus conciencias y viajar a cualquier lugar o período de la historia. Con la venia del señor H. G. Wells, no hace falta ninguna máquina del tiempo. " (Chuck Palahniuk, RANT)

Esta es una de las grandes críticas poltíco-sociales que esconde el libro. Además sirve de excusa para justificar las hazañas del personaje principal, capaz de burlar todos las ideas preconcebidas que se pueden tener acerca del Tiempo y su aparente discurso lineal. Y hasta aquí puedo leer, porque sino revelaría demasiado.

Hay sobre todo una cosa que me encanta de los libros de Chuck: todo está justificado. Hay muy pocas cosas gratuitas, aunque a veces parece que no termine de arrancar el argumento, siempre hay un porqué. Eso me gusta, incluso aplicado a la vida. A veces parece que no pasa nada, o que todo va lento, o que lo que pasa no tiene efectos inmediatos; pero al final está la recompensa, todo pasa por alguna razón, sólo hay que ser paciente.

Pensaba que la traducción (que deja bastante que desear) y el lento arranque del libro hasta que llega a la parte más interesante, iban a conseguir que me desesperase y temía que el libro no me gustase. ¡Pero la sorpresa del argumento final es tan grafiticante! Buenísimo, Chuck sigue sin decepcionarme.

•Luka•

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