Esconde el laberinto

Ilustración de James Jean (Taiwan, Los Ángeles)

Cada vez que entras, cambia.
Poco tiene que ver con elegir. Poco tiene que ver con nada.
Nos han escrito, nos permiten sólo unos poquitos encuentros entre bifurcaciones. Elegimos o creemos que elegimos. Pero, siempre, algo dentro de tí sabía que esto ocurriría.
Ilusa, juegas sola.
Nadie estará allí al final de la partida. Pasas tus días como parte de una mecánica universal ajena a tí, y te dejas llevar por esa extraña espuma de los días, de la que tienes que formar parte, quieras o no. Mecánica. Te mueves por inercia, intentando no parar el movimiento para no pensar más de la cuenta, porque sabes lo que te pasa cuando piensas más de la cuenta.
Ya no tienes ganas de mover más las piezas.
Esconde el laberinto y no mires atrás.

-Luka-

1 comentario:

Helene Hanff dijo...

Aunque muchas veces pensamos que jugamos solos, a ti nunca te van a faltar amigos de juegos. Yo la primera. Y piensa, piensa, piensa, aunque sea más de la cuenta. Es una de tus muchas virtudes. :)

Tu hermana que te quiere