- Las Partículas Elementales -


Es una crítica lacerante a la generación del mayo del 68 francés y a las fatídicas consecuencias de su procreación, observadas en las actitudes y desviaciones de las generaciones posteriores. Algo así como la presentación de los hijos desdichados de los hippies de los 60. Todo de la mano de un pulso constante entre la mente solitaria e introvertida de Michel, el biólogo molecular que trabaja en el estudio de la inmortalidad de la raza para que logremos ser creadores algún día de nuestro propio relevo; y Bruno, el adicto al sexo que lee a Nietzsche.

Grande Houellebecq en mi primer contacto con él. Sin embargo hubiera preferido un poco más de física y un poquito menos de sexo explícito. De todas formas, brillante.

El poema al principio del libro resume la intención última del libro que, en realidad, no es otra que la de hablar del hombre como resultado de una evolución:

Hoy vivimos en un reino completamente nuevo,
Y la mezcla de circunstancias envuelve nuestros cuerpos,
Baña nuestros cuerpos, En un halo de júbilo.
Lo que los hombres de antaño presintieron a veces a través de la música,
Nosotros lo llevamos a la práctica cada día.
Lo que para ellos pertenecía al campo de lo inaccesible y de lo absoluto,
Nosotros lo consideramos algo sencillo y conocido.
Sin embargo, no despreciamos a esos hombres;
Sabemos lo que debemos a sus sueños,
Sabemos que no seríamos nada sin la mezcla de dolor y alegría que fue su historia,
Sabemos que llevaban nuestra imagen dentro cuando atravesaban el odio y el miedo, cuando chocaban en la oscuridad,
Cuando escribían, poco a poco, su historia.
Sabemos que no habrían sido, que ni siquiera podrían haber sido, sin guardar en el fondo de su corazón esa esperanza,
Ni siquiera podrían haber existido sin su sueño.
Ahora que vivimos en la luz,
Ahora que vivimos en las cercanías inmediatas de la luz
Y que la luz baña nuestros cuerpos,
Envuelve nuestros cuerpos,
En un halo de júbilo,
Ahora que nos hemos establecido en las cercanías inmediatas del río,
En tardes inagotables
Ahora que la luz en torno a nuestros cuerpos se ha vuelto palpable,
Ahora que hemos llegado a nuestro destino
Y que hemos dejado atrás el universo de la separación,
El universo mental de la separación,
Para bañarnos en la alegría inmóvil y fecunda
De una nueva ley,
Hoy,
Por primera vez,
Podemos contar el final del antiguo reino.

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2 comentarios:

vacuidad dijo...

A mí, de momento, las novelas suyas que he leído me han puesto más de los nervios que otra cosa, pero hace bastante tiempo que quiero darle una oportunidad a este libro porque me gusta el título.

Muy bonito el blog, por cierto :)

• Luka • dijo...

gracias! el tuyo tampoco tiene desperdicio :)