O ni siquiera habría batalla…


"Sin embargo, estar ahí sentado, junto a esta niña tan desconocida para él como el espacio exterior, esperando a que dijera cualquier cosa para descongelarlo, perfilaba ante él lo que se le antojaba una visión del infierno real. Dos grandes ejércitos terribles dentro de sí, opuestos el uno al otro, en silencio. Habría batalla, pero no vencedor. O ni siquiera habría batalla: los ejércitos permanecerían de esa manera, inmóviles, observándose y viendo el uno en el otro algo tan distinto y ajeno que no serían capaces de comprenderlo. No podrían oír las palabra del otro como palabras normales, ni entender nada en la expresión del otro; congelados e inmóviles, opuestos e incomprendidos, para todo el tiempo humano. Dos corazones en uno, un hipócrita contigo mismo, de cualquier modo. (…) No era un hipócrita. Simplemente estaba roto, enajenado, como todos los hombres".


David Foster Wallace
(Buenas Personas)


No hay comentarios: