Atardece en Xemxija

Abuelas mirando el mar al atardecer


Fotografiarlas a ellas que me ha recordado que llevo un año sin Ella, sin la mía. La calidez de la imagen me devuelve ese pensamiento helador, ¡qué tan rápido se dice "un año"!. Trato de que tu olor no se escape de las prendas que guardo, ojalá tu casa estuviera allí siempre, para volver constantemente y buscarte, que nadie más habitase en ella, que todo permaneciese tal y como fue cuando estabas tú. Quiero volverte a decir por teléfono "esta noche me quedo a dormir contigo yaya", y poder abrazarte un poquito más, sólo un poco.

Dicen que la influencia genética de la abuela materna es bestial con su nieta "chica". Aseguro que el lazo se siente muy fuerte, profundamente entroncado.


No hay comentarios: